Tips Ciclismo


Utilizar el viento a favor

La esencia es saber es saber administrar la fuerza. En un pelotón, los ciclistas van uno atrás del otro, donde el segundo hace un 25% menos de fuerza que el que va adelante. Si querés utilizar el viento a favor tenés que ubicarte detrás de alguno para regular tu fuerza durante la competencia. Cuando te toca pasar adelante, te abrís y tomás la delantera. En el vuelo de los pájaros sucede lo mismo que un pelotón: los pájaros vuelan unos detrás de otros sin perder nunca la posición. Pero a diferencia de la naturaleza, en una competencia hay códigos que tenés que respetar; es decir, si venís en pelotón y no pasás a tirar (pasar adelante) no podés terminar peleando por el 1º o 2º puesto. Es un código que hay que saber y respetar.

Número de platos y piñones

Depende mucho de la marca, del modelo de tu bicicleta y fundamentalmente de tu especialidad: mountain bike, llano, pista.

Importancia del asiento

Hay muchas teorías. Pero la verdad, cuanto más chico es el asiento, mejor. Si es muy ancho te afecta el huesito dulce y eso es malo. En el ciclismo de elite no se busca un asiento blando, sino todo lo contrario: cuanto más chico y duro

Fase negativa del pedaleo

Es hacer un pedaleo redondo. Es cuando lográs hacer la misma fuerza subiendo que bajando. Entonces, si dividís la fuerza en ambas piernas tu rendimiento va a ser más eficiente.


Trabajar con Cadencia

Trabajo con cadencia son las RPM (revoluciones por minuto) de tus piernas, la velocidad de tus piernas. La velocidad como la fuerza se debe trabajar por separado. Una vez que vos tenés la velocidad de piernas (el músculo entrenado en velocidad) y la fuerza, los complementás y eso te va a hacer andar más rápido en la bici.

 

Daniela Donadio




 


Ejercicio y rehabilitación cardiovascular

Gracias a los avances de la medicina, cada vez más personas sobreviven a un infarto agudo de miocardio. Esto genera nuevas necesidades por parte de los pacientes que en muchos casos no son tenidas en cuenta por los médicos ni por los sistemas de salud.
En la primera mitad del siglo XX existía la creencia muy generalizada de que el ejercicio perjudicaba al paciente con una cardiopatía, por lo que se les indicaba que permanecieran en cama durante seis u ocho semanas, luego en un sillón durante seis semanas más, y no se les permitía subir escaleras un año, como mínimo. La vuelta a la actividad sociolaboral normal era excepcional, y la invalidez psicofísica sobrevenía en la mayor parte de los casos. Otra creencia difundida era -y es todavía- que un enfermo con cardiopatía tiene muy alta probabilidad de morir durante el coito. Por esta razón un 50% de estos pacientes disminuyen la frecuencia de sus relaciones sexuales y un 25% las suspenden totalmente después de un infarto. Sin embargo, la incidencia de muerte durante el coito es muy baja (0,06%). Lo que en realidad ocurre es que en un 80% de los casos, el médico no habla de estos temas con su paciente.
A partir de la década de 1940 proliferaron los estudios de investigación clínica en los que se demuestran los efectos nocivos del reposo prolongado. Por otra parte, varios estudios experimentales demostraron los efectos del ejercicio físico en individuos sanos y cardiópatas. Por todo ello, ya en la década de 1960, la Organización Mundial de la Salud aconsejó la creación de programas de rehabilitación cardíaca, definiéndolos como "el conjunto de actividades necesarias para asegurar a los cardiópatas las condiciones físicas y sociales óptimas que les permitan ocupar un lugar tan normal como les sea posible dentro de la sociedad".
La mayoría de los pacientes tienen grandes posibilidades de reintegrarse a su vida cotidiana después de un infarto, pero necesitan saber cómo hacerlo. La guía del profesional médico es fundamental. Los programas de terapia con ejercicio en pacientes con cardiopatía son seguros, siempre que estén supervisados por personas expertas. Varios estudios han demostrado que la rehabilitación cardiovascular con ejercicios físicos proporciona un franco beneficio al mejorar la sintomatología, la calidad de vida e incluso la sobrevida de los pacientes.
Los programas de rehabilitación cardíaca deben tener un enfoque multidisciplinario. Comienzan siempre con una adecuada evaluación del paciente y la estratificación de su riesgo cardiovascular y continúan con la prescripción de un programa acorde para cada caso. En estos programas intervienen distintos profesionales, como cardiólogos, nutricionistas, enfermeros, fisioterapeutas, psicólogos, etc.
Los objetivos básicos del plan son incrementar la capacidad física del enfermo mediante la terapia con ejercicio e instruirlo acerca de los diversos factores de riesgo y la forma de modificarlos mediante un cambio de estilo de vida más saludable.
El porcentaje de pacientes que se deriva para realizar planes de rehabilitación cardiovascular es bastante bajo (menos del 30% de las personas que lo necesitan). Esto ocurre en parte por la falta de información médica acerca de esos programas, que además tienen la fama de ser caros. En realidad no lo son, particularmente si calculamos los beneficios indirectos: generan un ahorro muy importante en los costos de salud pública al disminuir el número de internaciones, permiten la reinserción laboral y evitan procedimientos y estudios más complejos y onerosos.
La rehabilitación cardiovascular es un complemento fundamental, tanto en el paciente que ha sufrido un evento cardiovascular como también en los que fueron intervenidos para mejorar la circulación miocárdica (by pass o angioplastia).
Recuerde que el tipo de ejercicios físicos, su intensidad y duración, debe ser indicado por su médico y supervisado por personal idóneo.

Editora Médica Digital, abril de 2007

 

Hidratación: crítica para el rendimiento atlético


Los atletas no se dan cuenta de la cantidad de sudor que pierden y esto los pone cara a cara con un competidor deshonesto: La deshidratación. Es importante superarla para que puedan rendir al máximo.
La hidratación es crítica para el rendimiento atlético. De hecho, una pérdida de fluidos tan pequeña como el 2 % del peso corporal (menos de 4 libras en un atleta de 200 libras) puede deteriorar el rendimiento incrementando la fatiga. Esto es importante porque es común para algunos atletas perder entre 5 a 8 libras (2 a 3,5 Kg.) de sudor durante una actividad. Por lo tanto, es muy fácil deshidratarse si no se ingiere los suficiente para reemplazar lo que se pierde por el sudor.
¿Estás considerando las bebidas deportivas en lugar del agua? Las investigaciones demuestran que las bebidas deportivas superan al agua debido a que:

- Estimulan la ingesta voluntaria de fluidos cuando los atletas están agobiados y sedientos. Las bebidas deportivas con un sabor ligero y una pequeña cantidad de sodio estimulan a tomar; el consumo de fluidos es la primera línea de defensa en contra de la deshidratación.

- Provocan una rápida absorción de fluidos. Gatorade contiene la mezcla exacta de carbohidratos y electrolitos para acelerar la entrada de fluidos y carbohidratos al torrente sanguíneo.

- Ayudan a mantener a los atletas en actividad. Las bebidas deportivas permiten a los atletas evitar la deshidratación y otros problemas relacionados con el calor tales como una fatiga temprana, calambres por calor, ligero dolor de cabeza y agotamiento por calor.

- Mejoran el rendimiento: Los carbohidratos en este tipo de bebidas ayudan a los atletas a rendir mejor tanto en esfuerzos de potencia como de resistencia.

- Aceleran la recuperación. Los carbohidratos y electrolitos ayudan a recargar los músculos y aceleran la rehidratación.


David R. Lamb, PhD
The Ohio State University
GSSI