Siempre hay un lugar cerca para entrenar

Te pasamos la información de los circuitos de entrenamiento. Los circuitos están medidos Adidas-F.C.max Existen tres tipos de circuitos: Circuitos hasta 2.000 metros (marcados cada 100 metros). Circuitos de entre 2.000 y 5.000 metros (marcados cada 500 metros). Circuitos de más de 5.000 metros (marcados cada kilómetro).

Los circuitos Adidas-F.C.max son los siguientes:

• Parque Las Heras (1.250 mts.)
• Circuito al Tren de la Costa (15 kms.).
• Club de Amigos (1.500 mts.)
• Plaza General Urquiza - Museo de Bellas Artes (1.279 mts.)
• Circuito Costanera Sur (9 kms.)
• Circuito del Golf (4.500 mts.)
• Parque Centenario (1.500 mts.)
• Parque Lezama (1.133 mts.)
• Agronomía (4.880 mts.)
• Parque Saavedra (1.288 mts.)
• Parque Sarmiento (4.780 mts.)
• Cementerio Chacarita (3.940 mts.)
• Parque Chacabuco (2.013 mts.)
• Residencia Presidencial de Olivos (2.590 mts.)
• Plaza Arenales - Devoto: (715 mts.)
• Marca patrón de 400 metros - Figueroa Alcorta, frente al Club de Amigos. (400 mts.)
• Jardín Botánico (1328 mts.)
• Lugano – Soldati – Pompeya (6800 mts.)
• Parque de los Niños (12 Km.)
• Hipódromo de S.Isidro-R.Collazzo (5115 mts.)
• Circuito del H. Garrahan (1282 mts.)
• Circuito Parque de los Patricios (1048 mts.)
• Circuito Parque Avellaneda (2.890 mts.)
• Circuito Plaza Ecuador – Ovalo – ( 800 mts.)




FC Max.




 


Peligros del Sedentarismo
La inactividad en los hombres eleva el riesgo de fracturas -Las más frecuentes son las de cadera.

NUEVA YORK (The New York Times).- Los hombres inactivos tendrían mucho más riesgo de sufrir fracturas de todo tipo, en especial de cadera, que los varones que hacen algún tipo de ejercicio.
Investigadores suecos hallaron, luego de descartar variables relacionadas con la salud y el comportamiento, que los hombres sedentarios eran 1,5 veces más propensos que sus pares más activos a sufrir una fractura ósea y 2,5 veces más propensos a romperse la cadera.

Aunque el equipo sueco no puede explicar el mecanismo detrás de esto, propuso una teoría: el ejercicio aumentaría la resistencia del esqueleto, la masa muscular y mejoraría el equilibrio. Los hombres activos que participaron en el estudio hacían tres o más horas semanales de ejercicio intenso.
Los investigadores suecos analizaron los antecedentes clínicos de 2205 hombres de entre 49 y 51 años, y los siguieron durante 35 años. En este período, 482 participantes sufrieron por lo menos una fractura. Luego, entrevistaron a los hombres y los volvieron a examinar a los 60, 70, 77 y 82 años. Al final del período de seguimiento, el 31 de diciembre último, 896 participantes seguían vivos. Estos resultados se publican en PLoS Medicine.

En cada una de las cinco entrevistas, los investigadores les hicieron a los participantes las mismas preguntas: si miraban televisión y películas, si realizaban otras actividades sedentarias, si caminaban o andaban en bicicleta por placer y si practicaban algún deporte. También les realizaron pruebas físicas y biopsias musculares para medir la aptitud física y confirmar si los hombres que decían realizar gran cantidad de actividad física realmente lo hacían. El cruce de registros clínicos con las funciones laborales permitió incluir información sobre el nivel de actividad física en el trabajo.

Los científicos observaron que los hombres que realizaban los niveles más altos de actividad física registraban menor cantidad de fracturas y que aquellos más sedentarios tenían la mayor cantidad. Esta asociación se mantuvo para todo tipo de fracturas, aunque fue más evidente en la rotura de cadera. Asimismo, los hombres que aumentaron el nivel de actividad física semanal lograron reducir la cantidad de fracturas.

"Nunca es demasiado tarde para empezar a hacer ejercicio, aunque no se le puede decir a una persona de 85 años que empiece a hacer ejercicio intenso tres horas por semana. Sólo les preguntamos a los hombres si hacían actividad física regular, pero no sabemos qué actividad tiene el mayor efecto", dijo el doctor Karl Michaelsson, autor principal del estudio y profesor de cirugía y epidemiología de la Universidad de Uppsala, en Suecia.

Los científicos controlaron el análisis para evitar errores debido a ciertas variables que pueden influir en el nivel de ejercicio y el riesgo de fractura, como son el tabaquismo, el consumo de alcohol, el índice de masa corporal, el dolor de espalda o articulaciones, más distintas enfermedades, como las cardiovasculares, gastrointestinales, neurológicas e inflamatorias.

"Siempre le recomendamos a los pacientes hacer ejercicio y es bueno saber que podría reducir el riesgo de fractura", opinó la doctora Elizabeth Shane, de la Universidad de Columbia, que no participó en el estudio.




 

Recuperación rápida después del entrenamiento o la competencia

• Para acelerar la recuperación después de un ejercicio intenso, los atletas deben continuar moviéndose durante 10 a 20 minutos a intensidades progresivamente más bajas para acelerar la eliminación del ácido láctico de los músculos y la sangre. Después de esta actividad debe hacerse el estiramiento de todos los grupos musculares grandes.

• Los atletas deben comenzar a consumir líquidos y carbohidratos inmediatamente después del ejercicio, para ayudar a que el cuerpo reemplace los líquidos perdidos en el sudor y recuperar las reservas de glucógeno muscular.

• Las investigaciones indican que un atleta de 70 kg (154 lb) debería consumir entre 50 y 150 gramos de carbohidratos (200 a 600 calorías) durante las primeras 2 horas después del ejercicio para optimizar la recuperación de las reservas de glucógeno muscular.

• Una cantidad de tan sólo 6 gramos de proteínas (más no es mejor), puede acelerar la síntesis de proteínas en los músculos después del ejercicio. Para suministrar los aminoácidos necesarios los costosos suplementos de polvos de proteínas y aminoácidos no son más efectivos que los alimentos comunes (Ej.: carne, pescado, huevos).

• Es importante reemplazar el agua y los electrolitos (especialmente el sodio) durante y después del ejercicio, para reducir la deshidratación, estabilizar el volumen sanguíneo y evitar los calambres musculares.

• Aunque hay excepciones, los atletas generalmente requieren por lo menos de 7 a 8 horas de sueño cada noche para poder rendir al máximo.