El entrenador ha hecho unos comentarios con relación a tu peso y sugiere que tu rendimiento mejorará si pierdes algunas libras.
¿Tiene razón?, ¿Qué debes hacer? Antes de apartar tu próxima comida a un lado

Genética y deporte: Influencia sobre el peso corporal
Es importante saber que la genética influye en tu peso corporal y no todo el mundo puede alcanzar un peso específico basado en un valor de grasa corporal de un libro. Sin embargo, es posible, aunque nunca fácil, modificar tu actividad y tu dieta para cambiar el peso corporal hasta un nivel determinado. La decisión de cuando intentar reducir el peso corporal también depende del deporte. Por ejemplo, a pesar de que la reducción de peso puede ayudar a un corredor de larga distancia esto puede tener un beneficio menos obvio para el rendimiento de un lanzador en el béisbol.

¿La pérdida de grasa beneficia a los atletas?
Un bajo nivel de grasa corporal o peso puede reducir el costo energético de mover tu cuerpo. Al igual que usar un morral lleno de piedras en la espalda puede acelerar la fatiga, la grasa corporal extra puede hacer cada movimiento más difícil. El exceso de grasa corporal también reduce la habilidad para disipar calor. Por ejemplo, durante una práctica de fútbol de un día caliente y húmedo, es probable que un atleta pasado de grasa, se sobrecaliente más que un atleta magro haciendo el mismo trabajo. Otros atletas son evaluados en parte por su baja grasa corporal (ej. Bailarinas, gimnastas, físicoculturistas) o compiten en categorías específicas de peso.

Los atletas que más se benefician de la pérdida de grasa corporal son aquellos involucrados en:

- Deportes donde correr o saltar es importante
- Deportes realizados en medios calientes y húmedos
- Deportes estéticos
- Deportes de categorías por peso

¿Alguna vez la grasa corporal ayuda a los atletas?
Cierta cantidad de grasa corporal ayuda a la flotabilidad en los nadadores (pero el exceso puede producir resistencia en el agua a los movimientos hacia delante). La grasa corporal también puede amortiguar a los órganos y huesos de los atletas que realizan deportes de contacto. Los atletas que maximizan la masa corporal pueden beneficiarse de grasa corporal extra con tal que puedan generar la misma velocidad y potencia con el peso extra. Una decisión difícil es definir el límite entre adecuada o demasiada grasa.

Determinación de los objetivos de grasa corporal
Un peso corporal objetivo debe estar basado en la historia de peso corporal, el deporte y la posición, la composición corporal actual y el tiempo restante antes de la competencia. Esta decisión debe ser hecha con la asesoría de una persona que tenga la salud del atleta como aspecto prioritario (ej. un médico o un nutricionista), con asesoría del kinesiólogo y los entrenadores, y con la evaluación de la composición corporal. El Colegio Americano de Medicina del Deporte recomienda que los atletas masculinos no deben tener menos de 5% y las atletas no menos del 10 a 12 % de grasa corporal. Fíjese que estos valores son para adultos, la pérdida de grasa en adolescentes debe ser hecha cuidadosamente para no deteriorar el crecimiento y el desarrollo. Con excepción de los niños obesos, nunca se debe producir una perdida de peso en un niño atleta. El atleta debe consultar con un profesional como el kinesiólogo o el dietista con relación a los objetivos de peso corporal y la decisión de intentar o no una perdida de peso. Una vez que se ha tomado la decisión de perder peso, el atleta debe ser completamente asesorado (salud, dieta y actividad) y se debe desarrollar un plan para alcanzar los objetivos. Es necesario educar al atleta y suministrarle materiales en las consultas sucesivas para modificar el plan tanto como sea necesario.

Estas iniciales: GFADE destacan los principales aspectos de una pérdida de peso saludable para atletas:

Gradual - Lo más probable es que una pérdida de peso rápida, produzca una reducción de músculo, tejido óseo, de energía proveniente de los carbohidratos y promueva cambios indeseables en las hormonas, la tasa metabólica, el vigor y el estado de humor.

Fuera de Temporada - De ser posible, la mayor perdida de peso debe ocurrir fuera de la temporada de competencias para evitar un déficit de energía que pueda comprometer el entrenamiento y el desarrollo de habilidades durante la temporada de competencias.

Actividad - Algunos atletas pueden incrementar su gasto calórico agregando algo de entrenamiento aeróbico.

Dieta - Para muchos, la dieta debe ser el foco de los esfuerzos de pérdida de peso. Las investigaciones demuestran que una dieta con adecuados carbohidratos (6-8 g/kg), proteínas (1.5-2 g/kg), vitaminas y minerales (al menos el 10 % del RDA) y baja en grasas (15-25% de la energía), de alrededor de 500- 100 calorías menos de las requeridas para mantener el peso corporal es lo mejor para la pérdida de peso.

Evita - Aunque sea tentador obtener resultados rápidos, la deshidratación, las dietas locas, los suplementos y las drogas nunca deben ser usados para la pérdida de peso. El Centro de Control de Enfermedades ha reportado reacciones adversas a la salud e inclusive muerte por el uso de efedrina, un suplemento encontrado en formulas de perdida de peso que se obtienen sin prescripción médica. La deshidratación reduce el rendimiento, incrementa el riesgo de lesiones por calor y ha contribuido a la muerte de atletas en categorías de pesos y en atletas de resistencia.

Por estas razones, antes de actuar para atender a los comentarios del entrenador con relación a tu peso, obtén asesoramiento de otros profesionales para decidir si debes perder peso. Visita a un nutricionista deportivo o kinesiólogo para estimar tu grasa corporal y tu máximo peso saludable. Trabaja con el nutricionista para desarrollar un plan de alimentación que reduzca tu ingesta de energía modestamente mientras incrementas tu actividad física. La pérdida de peso puede ser beneficiosa para el rendimiento de algunos atletas pero puede tener el efecto opuesto si es usada imprudentemente.



GSSI
Janet Walberg Rankin, Ph.D.


 

 


En este artículo nos ocuparemos de brindarles una ayuda a todos aquellos entrenadores, preparadores físicos o profesores que tengan a cargo personas, de distintas edades y sexo, que sean sometidos a programas de entrenamiento, o actividades físicas de carácter recreativo, y que durante la práctica sufran o hayan padecido algún tipo de lesión.

Este es un tema bastante difícil, ya que en la actualidad, en el momento de producirse el percance, ni los profesionales encargados de los equipos o departamentos médicos se animan a diagnosticar lesiones sin tener los estudios mínimos necesarios para hacerlo. Demás está decir que nosotros, como entrenadores, mucho más lejos estamos de hacer algo similar, puesto que sería de sumo riesgo, opinar sobre la existencia de algún daño o lesión y o tratamiento a seguir, ya que una pequeña equivocación podría derivar en un acrecentamiento del problema o en la aparición de uno nuevo.

Con la información que vamos a brindarles, queremos que Uds., tengan los mínimos conocimientos para poder detectar los indicios de la aparición de lesiones y que en caso de que no se puedan evitar, tener los conocimientos para cooperar (previo diagnóstico traumatológico) con el trabajo kinesiológico, y de esta manera ayudar a la persona a nuestro cargo para una rehabilitación más pronta y efectiva.

Las lesiones se pueden clasificar en tres tipos:

• Lesiones musculares
• Lesiones articulares
• Lesiones óseas

En esta oportunidad nos encargaremos de mostrarles las más típicas o comunes, para de esta manera darles una herramienta más para vuestro desempeño en esta profesión.

LESIONES MUSCULARES
Contracturas: este tipo de lesión es muy común en la gente que realiza actividades físicas y también suele producirse en las personas sedentarias. El síntoma es notorio, generándose una contracción muscular involuntaria, donde el grupo involucrado no vuelve a relajarse. Las causas pueden ser de distinta índole; en los deportistas generalmente se producen por fatiga muscular, pero también pueden ocurrir por traumatismos (golpes), esfuerzos excesivos o por algún problema nutricional. En el caso de las personas sedentarias, las contracturas tienen como origen las altas exigencias laborales (estrés) y las posturas incómodas adoptadas por mucho tiempo. La aplicación de calor seco, puede ser de gran ayuda.

Para prevenir este tipo de lesiones es fundamental realizar un buen trabajo de flexibilidad sobre los grupos musculares trabajados, una vez finalizada la actividad. Una vez que se produce la contractura, también se utiliza el trabajo de elongación como parte del tratamiento.

Distensiones: se provocan por el estiramiento excesivo de las fibras musculares, sin llegar a generar el rompimiento de las mismas. Esta lesión se puede producir por un esfuerzo excesivo o por un estiramiento involuntario de característica accidental.
La recuperación de una distensión lleva aproximadamente 15 días.

Desgarros: esta es una lesión mas grave que la anterior ya que aquí se produce la rotura de las fibras musculares. Los desgarros suelen ocurrir por una combinación de cansancio muscular con un estiramiento accidental mayor al soportado por dicho músculo. Los desgarros pueden ser de tres tipos:

Fibrilar: se rompen algunas fibras musculares.

Fascicular: se rompen las fibras musculares conjuntamente con la membrana que las recubre.

Total: es el de mayor grado de complicación, se provoca el rompimiento de todo el grupo muscular, llegando en casos extremos a separar el músculo de sus inserciones.
Generalmente cuando se produce un desgarro, también se provoca una contractura refleja alrededor de ese desgarro, con el fin de proteger al músculo de una destrucción mayor.
Se aconseja la aplicación de hielo sobre la zona y no es errado, que días después de ocurrido, se aconseje elongar el músculo (previa autorización médica) para combatir la contractura refleja.
Los desgarros tienen un término de 21 días de cicatrización, por mejor tratamiento kinesiológico que se aplique.

Otra característica provocada por este tipo de lesión es la aparición de hematomas, que se generan por el rompimiento de la aponeurosis muscular, de esta manera se puede observar la sangre bajo la piel. Esto no siempre ocurre, ya que a veces la sangre queda acumulada en el músculo.

Tendinitis: estas lesiones son muy características en los deportistas. Se producen por la reiteración desmedida de gestos deportivos, que generan un estrés sobre los tendones. Algunas veces si no son tratados adecuadamente pueden transformarse en tendinitis crónicas de larga duración y desembocar en operaciones quirúrgicas. Se recomienda tratamiento kinesiológico, trabajos de elongación sobre los grupos musculares involucrados y la aplicación de hielo, una vez producida la lesión.

Tenosinovitis: es la inflamación de la vaina que recubre los tendones. Es más común encontrar esta sintomatología en los tendones de tobillos y muñecas. Se recomienda tratamiento kinesiológico y aplicación sistemática de hielo.

Por Gabriel Lemme
Deport Salud